No es sencillo contactar con alguno de los miembros originales de los Raspberries. Desechado por cuestiones prácticas Eric Carmen, auténtica rock’n’roll star inalcanzable para una simple revista de rock española, lo intentamos con Jim Bonfanti, preciso y solvente batería que estuvo en los orígenes del grupo y que no ha cesado de moverse, siempre fiel a las coordenadas en las que se movió cuando compartió con sus compañeros el título honorífico de promesa del año de su Cleveland natal. Y Jim se prestó a responder el cuestionario rutero…
¿Qué puedes contarnos de los inicios de la banda antes de la grabación de vuestro primer álbum, Raspberries?
Los inicios de Raspberries fueron realmente excitantes, para mí. Junto a Eric, estuvimos muchos meses arrancando el proyecto, dando forma a la banda y comprobar la inmediata aceptación alcanzada en Cleveland fue grande. Vivíamos juntos en la misma casa y fue realmente divertido trabajar unidos y construir el material que más tarde se convirtió en nuestro primer álbum.
¿Cual crees que fue el motivo, la llave que facilitó el fuerte impacto que la banda causó en la década de los setenta? ¿Cómo lograsteis concebir un sonido tan impecable y a la vez diferente?
Sinceramente, creo que la clave fue el material que escribimos, nuestras composiciones. Era muy diferente a todo lo que sucedía en ese momento en el mundo de la música. El sonido que creamos era realmente el fruto de mezclar influencias que nos habían marcado en nuestros inicios como músicos. En el fondo, era algo muy natural para nosotros, aunque fuera innovador para el resto.
¿Qué recuerdas del proceso de grabación de vuestro primer álbum y sus singles perfectos?
Bueno, la primera sesión fue realmente dura para nosotros. Estábamos muy excitados por haber firmado con Capitol, el sello discográfico de nuestros héroes los Beatles, pero también nos trasladó una enorme presión intentar conseguir hacer un gran álbum. Tuvimos muchos problemas, desechamos los primeros temas que registramos y empezamos de cero de nuevo. Pero grabamos el disco completo en el segundo intento. Era mejor, creo que queríamos darle demasiado duro y eso nos causó problemas. Al final, los sencillos escogidos de ese primer álbum quedaron realmente bien.
Fresh Raspberries se grabó pocos meses más tarde, y fue su continuación natural. Tengo entendido que tú personalmente prefieres el primero…
En realidad, me gustan exactamente igual algunos temas de ambos discos.
¿Fue Side Three vuestra definitiva explosión como músicos y como grupo?
Creo que Side Three fue, definitivamente, nuestro mejor disco. Y sigue siendo mi favorito. Tenía que haber sido nuestro primer disco, porque captura por primera vez todo lo que era realmente el concepto Raspberries. Estábamos mucho más cómodos trabajando en el estudio, y eso se nota. Y probablemente en él hice mi mejor trabajo como batería.
Tras la grabación de Starting Over os separasteis. ¿Cuál o cuáles fueron las razones?
Sencillamente, no queríamos pasar más tiempo juntos…
Un buen número de años más tarde, se os considera una banda de culto. ¿Qué opinión te merece este fenómeno?
Por una parte es estupendo, pero al mismo tiempo no deja de sorprenderme ver esta situación. Cuando la banda se rompió, no pensaba que nada de lo que habíamos hecho hubiera dejado su marca en la historia de la música, pero lo hizo y me encanta comprobarlo.
Vuestros conciertos de reunion en Cleveland, Los Ángeles y Nueva York causaron sensación. ¿Qué puedes explicarnos de ellos?
Es difícil expresar con palabras qué sentí cuando hicimos esas actuaciones. Fue una nueva oportunidad de estar juntos; fue divertido y estuvo muy bien. Fue un regalo inolvidable tener de nuevo la posibilidad de ser los Raspberries.
¿Hay alguna posibilidad de que lo que fueron reuniones puntuales puedan tener continuidad en un futuro próximo?
Como dice la frase popular, todas las cosas tienen su final. Tuvimos una buena trayectoria, pero no creo que haya más conciertos de Raspberries en el futuro.
Supongo que sabes que en Europa siempre se os ha esperado… y espera, que tenéis un buen número de fieles seguidores, como demuestra la aparición del 10” que está preparando Clifford Records.
Me hubiera gustado haber hecho más conciertos, pero la última vez que realmente estuvimos de gira, en marcha, fue en los años setenta. Y la posibilidad de que crucemos el charco para tocar parece poco probable, no creo que eso se produzca.
Texto: Alfred Crespo. Exclusiva web.
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